B/manga, febrero 24
Bibi: estoy llorando con el alma como tu, por
diferentes razones por supuesto. Y te las quiero compartir hoy, aunque no lo
entiendas y aunque sientas que yo debo estar de tu parte y me taches de
machista, es más mi deber mostrarte la realidad de la vida y abrirte los ojos a
un mundo que nunca es como uno quisiera que fuera.
Cuando
se elije una pareja para compartir la vida con ella, deberíamos saber que esa
persona viene con defectos y cualidades. Más importante que apreciar sus cualidades
es saber si se es capaz de convivir con sus defectos. Y te explico por qué: si
bien el amor de los primeros tiempos es capaz de hacer renuncias y sacrificios
por la otra persona, la personalidad, las actitudes y los defectos (llámense
vicios o cómo se llamen) son muy
difíciles de modificar permanentemente. Si a Oscar le gusta el trago, le va a
seguir gustando el trago por mucho que te ame, por mucho que quiera en su sano
juicio, dejarlo. Si tu consideras que puedes ser capaz de modificar ese gusto exigiéndoselo
o armando un drama cada vez que sucede, te vas a hacer la vida miserable y se
las vas a hacer a el. Es la vía más segura para que se afecte una relación,
porque entre otras cosas, las relaciones
no se acaban en un día, ni en una semana, ni siquiera en un mes. Las relaciones
se van dañando, se van resintiendo, se van haciendo cada vez menos gratificante
para los dos.
Tú
eres psicóloga, y sabes mejor que nadie el valor del refuerzo positivo en la
conducta. Si algo deseas cambiar en los hábitos de tu pareja, utiliza este
medio para lograrlo. Si lo haces por la vía del reclamo y la pelea, te puedo
asegurar que será difícil para todos.
Me
preocupa ver que estás manejando una gran cantidad de estrés. Es más, me
preocupa más que no lo estás manejando. Veo que tienes inseguridades y
dudas que no te aportan y te están haciendo daño. Tienes la presión de un
trabajo demandante, de un presupuesto limitado, de una ciudad desafiante, del
desprendimiento del hogar de tus padres, de tu próximo cambio de vida. Todo eso
te está causando un nivel de tensión que a lo mejor está ayudando a que veas
las cosas de manera poco constructiva.
Tienes
que tener claro si Oscar es el hombre con el que quieres compartir tu vida;
tienes que saber cuales son sus defectos y preguntarte si los puedes tolerar.
No pienses en cambiarlo porque esta es la premisa sobre la que se basan las
relaciones que fracasan. Si las respuestas a lo anterior te permiten seguir
adelante, quiero que sepas que tu padre y yo estamos muy tranquilos con la
elección que has hecho, con todo y que se tome unos tragos o cometa errores de
vez en cuando. En el fondo es un hombre bueno, de hermosos sentimientos, de
noble corazón, de costumbres sanas y te quiere profundamente. Sobre todo esto
se construye una relación duradera. Pero oye bien: se construye; no está hecha,
no te llega en una cajita de regalo. En la medida en que la construyas, te hará
feliz. Todo aquello que destruyes, te destruirá a ti misma. Y se destruye
cuando se reclama, cuando se grita, cuando se ofende, cuando se alza una
barrera. Las mujeres sabemos mejor cómo se construye porque venimos equipadas
de fábrica para levantar una familia; y ese es tu aporte a tu nueva familia:
construir con amor, con paciencia, con tolerancia, con serenidad, con entrega y
dedicación. Así haya que empezar una y otra vez. Créeme que la vida te dará de
esto mismo algunas veces, a lo mejor hasta que se aprenda una lección, a lo
mejor hasta que crezcas lo suficiente.
Como
te dije hoy, San José y Jesucristo ya no son una opción para ti. Tienes un buen
hombre de carne y hueso y créeme alguna vez, eso es mejor que nada, mejor que
muchos, mejor que la soledad y la amargura. Con todo y sus defectos, con todo y
los disgustos que te faltan por vivir mientras se consolida la confianza y se
logra algo que te va a sonar estrambótico: entender que tu felicidad depende
solo de ti misma. No de Oscar, no del trago de Oscar, no del amor de Oscar. Tu amor propio, tu autoestima, tu seguridad
en ti misma te permitirán valorarte tanto, que quienes estén alrededor no
tendrán más remedio que valorarte también. Trabaja pues en esto, que es lo
que siento que está fallando en ti. Nadie es mejor que tu para Oscar y el lo
sabe tanto, que te eligió a ti precisamente para compartir su propia vida, para
entregarte sus sueños y su futuro. Llénate de esa verdad, y cuando la creas tu
misma, no te molestará tanto la oficina, la gente, lo que piensen y lo que
hagan. Tú eres la elegida, tu eres la preferida, tu eres la reina de su vida y
de su hogar. Ahora te corresponde a ti ser digna de eso y conformar para los
dos un hogar feliz, donde convivan con las cualidades y los defectos de los
dos.
Sabes
por qué soy machista como me dices? Porque estoy convencida de que la mujer es
quien le imprime la cultura a su hogar. Definitivamente así es, y es una
responsabilidad inmensa que adquieres a lo mejor sin querer o sin saber. Pero
te corresponde lograrlo y tienes todas las cualidades para hacerlo- Eres una
mujer íntegra, responsable, organizada, juiciosa, con claros objetivos, con
criterio definido. Confía mejor en ti misma, confía en Oscar y no te
arrepentirás de haber hecho esta elección una vez. Tendrás momentos difíciles?
Seguro que si, pero de ti va a depender que ellos te destruyan, destruyan tu
relación, o que por el contrario sean un aprendizaje y un motivo de crecimiento
para tu matrimonio y para ti misma.
Acuérdate siempre de esto: las mujeres venimos de fábrica para crear y sostener
una familia. Fíjate que a veces el hombre se va y la familia permanece; caso
contrario cuando es la madre quien abandona el hogar y cada uno toma su rumbo
porque falta lo principal. A tu edad y en el mundo de hoy, la igualdad es un
romanticismo. Pero somos diferentes, gracias a Dios.
Pido
mucho a Dios por tu serenidad para analizar y para sopesar las situaciones.
Eres ligera e impulsiva y eso no es conveniente para ti misma; no te da
estabilidad. Pensar antes de actuar es un valor que te ayudará mucho en la vida
porque llorar sobre la leche derramada es lo más doloroso que puede pasar. Y tú
lo has experimentado, por fortuna en pequeños espacios de tiempo y en nada que
sea irremediable. No permitas que eso pase en tu vida, analiza y reflexiona
siempre, desde el ejemplo que te he podido dar. Las decisiones tomadas a la ligera
son, por lo general, malas decisiones.
Te
quiero mucho, me siento muy orgullosa de ti y estoy muy tranquila y contenta
con la elección que hiciste para compartir el resto de tu vida. Pero recuerda
que apenas empiezas a construir ese resto de tu vida.
Cuenta
conmigo siempre y para lo que necesites.
Mami

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