Ante todo, mi gratitud a todos aquellos que me manifestaron su afecto y cariño con palabras tan apreciadas, y a quienes también me dedicaron un pensamiento, una oración o incluso un chiste, ya que esta altura de la vida también se presta para ello. Es muy gratificante saber que invierten un pedacito de sus días en traerme felicidad.
La vida es conspiradora y esta vez yo fui la más favorecida. Luego de unas semanas complicaditas, sin ningún plan especial para celebrar mi cumpleaños y, de hecho, sin muchas ganas de celebrarme, aparecieron dos cumpleaños ajenos: dos personas que cumplían años más “importantes” (de los que se cuentan en decenas) y celebraron justamente ese día con dos fiestas tan lindas… ¡que me las tomé también para mí!
Pero el premio mayor fue poder contar ese día con todos mis hijos y sus familias. Eso me llenó el corazón hasta hacerlo casi explotar de una gratitud inmensa que todavía me desborda.
Viví casi toda mi vida en una familia pequeñita, en tres países y ocho ciudades, lo cual no facilita la adopción completa de la cultura local. De manera que soy una mezcla con una identidad de fabricación propia, casera: a veces a fuerza de golpes, muchas más veces gracias al cariño y a la hermosa acogida de quienes tuve la fortuna de conocer y a la familia que me acompaña con paciencia y amor inmenso.
Eso se fue desdibujando porque finalmente hice nido durante 40 años en esta ciudad, luego de 30 de gitanismo obligado, pero también enriquecedor.
La conclusión de todo ello es que valoro profundamente a la familia. La extraño, la añoro y, si fuera sano y pertinente, viviría en un edificio de catorce pisos en el que habitarían mis tres hijos, sus parejas, los padres de cada una de sus parejas, mis cuatro nietos … y guardaría cuatro apartamentos más para cuando ellos se independicen o formen sus propios hogares.
Acepto que esa fantasía es un imposible, dictado por mis raíces cubanas gregarias y por el amor inmenso que me inspiran todos ellos.
Eso sí: pido a Dios que la vida no nos separe como lo hizo un día un dictador de izquierda que llegó prometiendo cambios en un país hermoso, y luego de lo cual el mundo entero fue testigo de nuestras desdichas.
Gracias a todos por acompañarme.
