Hoy hace 4 años estaba el pueblo cubano en las calles, sin violencia, sin armas diferentes a su voz, pidiendo algo que ni siquiera deberían tener que pedir: libertad. Desde distintas ciudades del mundo les acompañamos en esa ocasión para agregar fuerza a tan legítima solicitud y la respuesta del régimen fue la criminalización, la agresión a sus ciudadanos, la desaparición de algunos, la cárcel para otros que aún hoy permanecen privados de la libertad sin más explicación que el montaje de delitos como sedición y sabotaje.
Cortaron el internet a la población para debilitar su propósito y los pacíficos protestantes tuvieron que permanecer incomunicados con sus familias y con el resto del mundo durante unos días. Aún continúan casi 800 personas prisioneras para las cuales sus madres, esposas e hijos piden justicia y compasión pues los tratos son inhumanos y no atienden sus necesidades de alimentación y de salud.
Hoy les invito a unirnos a esas voces también, para que hagan eco en el mundo entero y ojalá concientizarlo de la emergencia sanitaria, económica y humana que están viviendo los cubanos. Para pedirle no solamente a Dios ni a la Virgen de la Caridad del Cobre sino a los líderes de todos los países no socialistas su apoyo para terminar con tanta injusticia, con tanto sufrimiento, con tanta violación a los derechos humanos más esenciales.
Mis respetos a todas esos valientes luchadores y familias que conservan la lucha y la esperanza de un futuro mejor.
Muchas veces me he preguntado cómo puede ser posible que al resto del mundo le quede grande rescatar a un país tan pequeño y vulnerable como es la isla cubana. Qué más hace falta para reaccionar?

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